Vemos la
necesidad.
Respondemos
con amor.
Servimos a quienes atraviesan momentos de necesidad, mostrando de manera práctica el amor y la compasión de Jesucristo.
NUESTRA MISIÓN ↓“Ve, y haz tú lo mismo.”
LUCAS 10:37
La compasión
se convierte en acción.
El Buen Samaritano no solamente vio a una persona necesitada. Se acercó.
Como iglesia queremos seguir ese mismo principio: estar atentos a las necesidades que existen a nuestro alrededor y responder con amor, generosidad y servicio.
Cada oportunidad de ayudar puede convertirse en una oportunidad para demostrar el carácter de Cristo.
La compasión comienza
cuando decidimos
no pasar de largo.
Ver
Estar atentos a las personas y familias que atraviesan una necesidad.
Acercarse
No mirar desde lejos. Escuchar, acompañar y mostrar interés genuino.
Ayudar
Utilizar los recursos y oportunidades que Dios nos ha dado para bendecir a otros.
Servir
Hacerlo con humildad, sin buscar reconocimiento, reflejando el amor de Jesucristo.
No preguntamos solamente
“¿Quién necesita ayuda?”
Preguntamos:
“¿Cómo podemos servir?”
Hay necesidades
que podemos
enfrentar juntos.
Estar presentes cuando una persona o familia atraviesa un momento difícil.
Utilizar con generosidad aquello que Dios ha puesto en nuestras manos.
Ofrecer nuestro tiempo y disposición para ayudar de manera práctica.
Presentar las necesidades delante de Dios y acompañar cada acción con oración.
Hagamos bien
a todos.
Cada oportunidad para servir es también una oportunidad para que alguien experimente el amor de Cristo a través de Su iglesia.
El amor de Cristo
también se demuestra.
Hay muchas maneras de servir. Tu tiempo, tus manos y tu disposición pueden convertirse en una bendición para alguien más.
